Tras la creación del Centro de Estudios Eclesiásticos en 1949, se consideró imprescindible la formación de una biblioteca como elemento auxiliar para el trabajo de investigación del Centro. La biblioteca se especializó en Historia Eclesiástica de España, entendida en su sentido más amplio: instrumentos de trabajo (enciclopedias, diccionarios, bibliografías, catálogos de archivos y bibliotecas, ediciones de fuentes etc.), autores españoles (historiadores, teólogos, escrituristas, canonistas, literatos), monografías y revistas.